Intervención del coordinador de la Unidad de Salud Mental, Ato Kwamena Sagoe

09 Nov 2022 Nuestra Unidad, protagonista de una jornada sobre salud mental en África

La Unidad de Salud Mental que el Hospital Aita Menni de Arrasate puso en marcha en Monrovia (Liberia) para atender a mujeres ha cumplido 5 años, en los que ha atendido a un total de 180 personas. El programa de atención sanitaria está englobado dentro de los programas de salud mental del Ministerio de Salud liberiano bajo el nombre de “Benedict Menni Step Down Unit” y cuenta con el reconocimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La puesta en marcha de la unidad fue posible gracias a We Are Like You, un proyecto de colaboración entre el Hospital Aita Menni de Arrasate / Mondragón (Gipuzkoa) y el Centro de Salud Benedict Menni de Monrovia (donde está ubicada la unidad), ambos pertenecientes a la orden de las Hermanas Hospitalarias.

WALY tiene como objetivo mejorar las condiciones sociosanitarias de los pacientes del centro de salud y atender a pacientes con enfermedad mental y/o abuso de drogas y a pacientes con retraso mental. En concreto, WALY busca recabar los fondos necesarios para desarrollar instalaciones sanitarias en Liberia que permitan proporcionar tratamiento adecuado a mujeres con enfermedad mental o discapacidad intelectual.

Con motivo de la conmemoración de dicho aniversario, el Hospital Aita Menni ha organizado recientemente en su sede de Arrasate la jornada “Salud Mental en África”, en la que se han dado cita personas que forman parte del proyecto y organizaciones centradas en el ámbito del voluntariado y de la cooperación internacional.

En la jornada participaron: Fernando San Martín, director general de Cooperación Internacional de la Diputación Foral de Gipuzkoa; Maitane Muñoz, concejala de Servicios Sociales y Juventud del Ayuntamiento de Arrasate-Mondragón; Sabrina Haboba, coordinadora de la Fundación Benito Menni; el Dr. Manuel Martín Carrasco, psiquiatra y director médico de Aita Menni; Mikel Tellaeche, director gerente de Aita Menni; Ato Kwamena Sagoe, enfermero especializado en Psiquiatría, coordinador de la Unidad de Salud Mental del Saint Benedict Health Center de Monrovia (Liberia); Izaro Uribarren, socióloga del Hospital Aita Menni; y José Luis Girón, director asistencial de Aita Menni. El desarrollo del acto corrió a cargo de Egoitz Zabala, responsable de Solidaridad de Aita Menni.

Abrió la jornada José Luis Girón, quien hizo especial hincapié en la labor realizada por San Benito Menni, fundador de la Congregación de Hermanas Hospitalarias a la que pertenece Aita Menni. “Debemos, como nos enseñó nuestro fundador, mirar otras realidades que, aunque estén lejanas, nos interpelan. El espíritu de las Hermanas Hospitalarias nos empuja a acudir a países donde las mujeres con enfermedad mental son especialmente vulnerables, como en África”, subrayó.

Fundación Benito Menni

Sabrina Haboba, coordinadora de la Fundación Benito Menni, creada por las Hermanas Hospitalarias en el año 2004, explicó que trabajan específicamente en el área de la salud mental, un área, según relató, “muy desatendida, no solo en España y en los países europeos, sino también en los países en los que trabajamos, particularmente en África y Ámerica Latina”.

“Cuando tenemos la posibilidad de llevar a cabo proyectos que sabemos que transforman la realidad de las personas, y sobre todo de mujeres, es un orgullo hacerlo y un gran aliciente para seguir trabajando por y para los derechos de las mujeres, para que puedan tener una salud mental atendida”, afirmó, al tiempo que aseveró que la Fundación pretende “desestigmatizar a las personas que sufren trastornos de salud mental para poder dar otra visión”.

Haboba prosiguió con su exposición centrándose en la importancia de los objetivos de la agenda 2030 de la ONU, porque “está alineada con nuestro trabajo y con los objetivos de desarrollo sostenible que habla de salud y bienestar. Es la primera vez que la salud mental aparece como un objetivo de la agenda internacional y es muy importante”.

En este contexto, destacó el trabajo que ha realizado con Aita Menni “para poner en marcha el proyecto en Liberia con el Benedict Centre, en Monrovia” y agradeció “el apoyo de las instituciones como la Diputación de Gipuzkoa”.

Maitane Muñoz, Sabrina Haboba y José Luis Girón

Ayuntamiento de Mondragón, comprometido con la salud mental

Por su parte, la concejala de Servicios Sociales y Juventud del Ayuntamiento de Arrasate-Mondragón, Maitane Muñoz, lamentó que “la pandemia haya marcado un antes y un después en nuestras vidas”, pero se congratuló porque “ha sacado a la luz problemas que antes no se tenían en cuenta, que estaban escondidos y que simplemente no se sacaban a la luz. Ahora, afortunadamente, podemos hablar de salud mental”.

En esta línea, subrayó que las políticas que ponen en marcha desde el Ayuntamiento, el Gobierno Vasco y las diputaciones “van hacia el cuidado de la salud mental, por la importancia que tiene entre nuestros jóvenes y mayores nuestro bienestar mental para tener, además, un bienestar físico”.

Fernando San Martín, en su intervención

Diputación Foral de Gipuzkoa y su apuesta por la cooperación internacional

Fernando San Martín, director general de Cooperación Internacional de la Diputación Foral de Gipuzkoa, recalcó la “importancia de contar con un mecanismo que gestione y visualice la ayuda al desarrollo”. El Departamento que dirige, según explicó,  “tiene como objetivo la eliminación de la vulnerabilidad y lograr la igualdad entre mujeres y hombres en la ciudadanía, y la protección de todas las personas”.

“Entre todos nuestros puntos de trabajo, hay uno específico para África, para ONGs que trabajan en este continente. Cabe decir que el que pisa África no se queda igual. Yo visité Ruanda en el año 1997 al poco de terminar el genocidio. No soy el mismo desde entonces. África transforma”, afirmó San Martín, que aplaudió la labor que Aita Menni y Hermanas Hospitalarias realizan en África.

Entre otras cuestiones, San Martín puso de relieve la importancia del relevo generacional para los próximos años. “Creo que todas las instituciones, partidos políticos, Iglesia, voluntarios y empresas tenemos que ser conscientes de ello ,porque se seguirán necesitando muchas personas para desarrollar esta labor”, apostilló.

Manuel Martín Carrasco, durante su ponencia

La salud mental en África

El siguiente en intervenir fue el director médico de Aita Menni, Manuel Martín Carrasco, quien hizo una radiografía de la salud mental en África y el resto del mundo. Así, evidenció que “en términos globales, en el mundo, hay un avance en la salud física, pero hay un retroceso en la salud mental”. “Este retroceso, por desgracia, tiene pocos visos de arreglarse. Tiene que haber un aumento de la inversión y de las políticas hacia la salud mental. Evidentemente, los países con menos ingresos son los que más lo sufren, como está sucediendo en África”, afirmó.

“La OMS recomienda un gasto anual de dos dólares por persona en salud mental, pero el gasto medio en África no llega al medio dólar. En África subsahariana, la prevalencia de enfermedades mentales no es de las más altas del mundo, pero se encuentra en crecimiento”, desgranó.

En este entorno, el Dr. Martín Carrasco avanzó que “se augura una situación asistencial muy comprometida en África con servicios bajo mínimos y falta de acceso medicamentos psicotrópicos fundamentales. También el acceso a los profesionales de salud mental es muy limitado”. “Hay psicofármacos baratos que se podrían poner al alcance de todas las personas que los necesitan. También se debe desarrollar la Atención Primaria de una forma integral que incluya también la atención psiquiátrica, con la finalidad de romper este círculo vicioso de pobreza y enfermedad mental”, señaló.

Por otro lado, el experto lamentó que “todavía se asocia la enfermedad mental a causas sobrenaturales, lo que lleva a emplear remedios con eficacia cuestionada y a una estigmatización de los enfermos. Se estima que el 70% de los pacientes consulta a un curandero antes de llegar el médico y no digamos al psiquiatra. Además, la locura se oculta y produce vergüenza, y lleva a que existan casos de abandono.”

“Tampoco ha ayudado la Covid, que produjo una ruptura de cuidados al creer la población que acudiendo a un centro de salud se iban a contagiar. Pero los problemas de salud mental en Liberia vienen de mucho antes, de un conflicto armado hasta el año 96 que afectó también a la salud mental de la ciudadanía y de los combatientes”, expuso el Dr. Martín Carrasco.

Mikel Tellaeche, durante su intervención

La Unidad de Salud Mental en Liberia y el proyecto We Are Like You

El director gerente de Aita Menni, Mikel Tellaeche, explicó los inicios y el desarrollo de la Unidad de Salud Mental que el Hospital Aita Menni de Arrasate puso en marcha en el Centro de Salud Benedict Menni de Monrovia.

“Había una instalación de las Hermanas Hospitalarias que estaba vacía  y que se había destinado a rehabilitación de niños con problemas de movilidad. Vimos que era un buen sitio para poner en marcha una Unidad de Salud Mental. Pero en abril de 2013 nos llegó el ébola y casi tuvimos que replantearnos el proyecto, pero por fin el 16 de noviembre de 2017 comenzamos y pudimos abrir la Unidad de Salud Mental en el Centro de Salud Benedict Menni de Monrovia”.

Satisfecho de la labor realizada y con la vista puesta en el futuro a corto plazo para que el proyecto siga adelante, Tellaeche explicó que en total han sido atendidas 180 mujeres.

“Gracias a las Hermanas Hospitalarias, a los voluntarios y voluntarias, a las empresas colaboradoras y participantes, a Catholic Relief Services (CRS), al Ministerio de Salud de Liberia, la OMS, el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Gipuzkoa, el proyecto ha sido una realidad”, afirmó el director de Aita Menni, quién tuvo un especial recuerdo para Juan Carlos Irizar, compositor y pianista oñatiarra, director del Coro de Pacientes de Aita Menni.

“Juan Carlos Irizar, quién nos dejó el año pasado, fue una pieza fundamental en el desarrollo del proyecto We Are Like You. Gracias a su música solidaria recorrimos muchísimos pueblos y rincones de Euskadi y recaudamos fondos para la causa con los mercadillos y giras que organizamos. Gracias a que la gente iba a verle, fuimos generando esa sensibilidad hacia África que de otra forma no habríamos conseguido”.

En este contexto, ha señalado que han sido muchas las instituciones, empresas, y organizaciones las que han colaborado y han hecho posible que este proyecto sea una realidad”, pero insistió en que “todavía no es sostenible por sí solo y se necesita el máximo apoyo que se pueda dar”.

Respecto a la atención que presta en la Unidad de Salud Mental, el director de Aita Menni describió que la labor “no se trata específicamente de transferir recursos, sino de transferir conocimiento. Tratamos de ajustarnos a su realidad y en muchas ocasiones tratamos de dar ese enfoque de qué es lo que necesitan y de cómo llegar a los recursos”.

“En los 8 años que llevamos con el proyecto We Are Like You en marcha,  hemos conseguido recaudar en torno a 740.000 euros, que han ido a inversiones —expuso—. Por cada euro que hemos recibido de subvención hemos sido capaces de generar tres”.

Intervención del coordinador de la Unidad de Salud Mental, Ato Kwamena Sagoe

La atención en la Unidad, contada de primera mano

Por último, en la jornada estuvo presente el coordinador de la Unidad de Salud Mental del Saint Benedict Health Center de Monrovia, Ato Kwamena Sagoe, quien puso en foco el foco que “los principales programas de salud de Liberia están destinados al VIH, tuberculosis, malaria y salud materno-infantil”. “Apenas hay presupuesto dirigido a este ámbito de la salud mental”, denunció.

Sagoe intervino en la jornada junto a Izaro Uribarren, socióloga del Hospital Aita Menni, que fue la intérprete encargada de traducir y contextualizar las palabras del experto, que intervino en inglés.

“Hay una escasa concienciación con respecto a la salud mental —afirmó Sagoe—. Muchísimos mitos y mucho estigma. Existen muchísimas creencias irracionales relacionadas con la salud mental que provocan que las personas que sufren un trastorno de salud mental queden totalmente estigmatizadas. El impacto socioeconómico en la población es bastante notorio. Cabe destacar que el 10% de la población tiene alguna afectación de salud mental y el 5% requiere de algún tipo de tratamiento.”

Según explicó, la Unidad de Salud Mental forma parte del Comité Técnico del Ministerio de Salud de Liberia, con el que el centro colabora poniendo en marcha “muchos programas como formación de personal médico, de enfermería o de trabajo social”. “El centro también colabora con otros agentes sanitarios que ya conocemos, como Médicos Sin Fronteras, CRS, Cruz Roja, etc. También hay un gran equipo de psiquiatría, terapia ocupacional y musicoterapia —enumeró— y desarrollamos talleres habituales como cocina, costura o peluquería”.

“No sólo tratamos la enfermedad mental de las mujeres, sino que también proporcionamos formación específica en salud mental, tanto para las mujeres como para las familias. Ayudamos, además, a insertar a estas personas en el mercado laboral, y a promover su inserción social a través de diferentes talleres como economía básica o economía avanzada. Al final les damos las herramientas para que puedan conseguir sus propios objetivos vitales”, describió.

En esta línea, destacó la importancia de las relaciones entre pacientes y familiares. “Hacemos encuentros donde se comparten las experiencias”, dijo, y mostró el ejemplo de tres mujeres jóvenes “que han sido tratadas en la Unidad y que han salido adelante”.

“Una de ellas, tenía alucinaciones y voces y no era capaz de discernir la realidad de lo que escuchaba. Cuando entró al centro se le hizo una valoración psicológica. Estuvo en el centro seis meses y está recuperada. La otra de las protagonistas dejó de comer y de dormir, y se olvidó de ella misma. Estuvo aislada un mes entero. También tuvo varios intentos de suicidio y estuvo tres meses en la Unidad hasta su recuperación, y ahora es mentora y ayuda a estas mujeres”, explicó.

Según desgranó Sagoe, “una madre fue atendida en el centro tras vivir tres años en la calle, donde sufrió abusos y agresiones físicas, verbales y sexuales, y contrajo el VIH. A raíz de vivir en ese contexto, adoptó muchas actitudes negativas. En el centro hicimos un reencuentro con su familia y sus hijos”.

Por último, y en conclusión, el experto subrayó “la importancia de crear nuevos lazos” y preguntó a los asistentes qué veían en cada fotografía, a lo que él mismo respondió que “estas mujeres representan a todas las mujeres, con todos sus derechos y necesidades, que es la razón de ser de la Unidad que acaba de cumplir 5 años”. “Esperamos que, con la ayuda de las instituciones, gobiernos, voluntarios, empresas y Aita Menni cumpla otros 5 y muchos más años”, finalizó.

La jornada terminó con una mesa redonda en la que expertos de la Diputación Foral de Gipuzkoa, Hermanas Hospitalarias, Alboan y Cáritas intercambiaron opiniones.

 

Participantes en la mesa redonda

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.